MUJER ENVIDIOSA

Por - junio 26, 2020

Mujeres envidiosas, me asustan otras mujeres.
Mujer Envidiosa, ¿Me Asustan Otras Mujeres?, ¿Existe La Envidia Sana?
¿Qué es la envidia?

El DRAE recoge dos principales definiciones de envidia:
La primera como "Tristeza o pesar del bien ajeno"La segunda como "Emulación, deseo de algo que no se posee".
Yo diría que la envidia tiene dos versiones, una buena y otra mala, observando las definiciones se puede apreciar. La primera implica desear el mal a otro que tiene lo que tú no. La segunda no implica necesariamente maldad, es decir, podría conllevarla o no.

¿La unidad es necesaria entre mujeres?

Muchas veces, he escuchado a mujeres poderosas o las que se consideran exitosas, comentar que en su camino recibieron hostilidad o ataques de parte de otras mujeres, recomendar a las personas (en general) y a otras mujeres (en particular), educar a sus hijas en la confianza, para que no vean el brillo de otra mujer como amenaza. Dicho así podría parecer una exageración, pero si en los últimos años se habla de la especial necesidad de la unión entre las mujeres, digo yo que por algo será, o sea, que el problema existe.

Yo no quiero centrar este post en si las mujeres confían menos o más en otras mujeres, o si ven amenaza en ellas. Más bien, quiero hablar de si las personas confiamos más o menos en nosotros mismos. Porque, podríamos encontrar a hombres que ven a las mujeres como amenaza cuando estas sacan a relucir su potencial, podríamos encontrar a hombres que se ven amenazados por otros hombres, al igual que mujeres que se sienten amenazadas por otras mujeres u otros hombres, cuando estos destacan más que ellas.

¿Porqué razón nos sentiríamos amenazados por los logros, el potencial o el brillo de otros?

Generalmente, se suele atribuir la envidia como una de las principales razones. Además, se plantea como una de las peores emociones, negando incluso que exista la envidia sana.
No solo yo pienso que la envidia es una emoción natural, sino también que, bien encaminada puede ser sana y hacer que las personas saquen su propio brillo, aunque se necesita muchísima madurez para hacerlo.

La grandeza de otras personas nos puede abrumar o incluso asustar, pero no necesariamente porque deseemos que les pase algo malo o dejen de tener lo que tienen. A veces, es más por nuestro propio estado interior, si nos sentimos capaces o no de lograrlo o seguros de poder hacerlo también, y aquí es donde saco lo de la envidia sana. Es decir, reconocer grandeza en otros y desear alcanzar o llegar al punto de esas otras personas. Bien enfocada esta emoción, te puede motivar a superarte. Mal enfocada, te puede llevar a lo que sí creo que es la envidia mala, la de la primera definición, un punto en el que haces o harías lo peor para hacerle la vida imposible a la otra persona, convertirte en una fuente de mala energía, poner piedras en el camino porque solo ves amenaza.

¿Qué hacer con estas emociones?

Como he dicho antes, desear algo que tiene otra persona: cualidad, fortuna, suerte, salud, me parece simplemente humano. Algo que bien dirigido puede dar buenos frutos.
Estoy de acuerdo con las mujeres que citaba al principio, cuando recomiendan trabajar en la confianza. Cuando aprendes a confiar en ti, los logros o potencial que otros verían como amenaza, para ti serían admiración y fuente de motivación. La falta de confianza en nosotros mismos es la que a veces nos convierte en piedras del camino de otros.

En el caso de quienes escribimos, nos viene aún mejor esta postura. Admirar a los grandes y aprender. Aunque, aquí entre nos, yo pienso que se puede aprender algo de cualquier persona (de cualquier escritor). Forma parte de mis ejercicios, por eso sé que visto así, es muy grande la cantidad de cosas que podemos llegar a aprender, la cantidad de habilidades que podemos llegar a desarrollar y lo mucho que podemos llegar a crecer. Suele pasar también que, una vez que aceptamos aprender para lograr lo que han conseguido otros, eventualmente empezamos a ser más generosos, nos abrimos para que otros aprendan de nosotros también, empezamos a enseñar y compartir más. Lo que parecía una emoción negativa al principio, se transforma en positiva, para nosotros y para los otros.

Aunque no seamos conscientes de nuestros propios dones o no sepamos identificarlos, nosotros también podemos ser la envidia de alguien en cualquier aspecto de nuestra vida. Solemos ignorar tanto esto que llega a ser necesaria la intervención de terceros para despertarnos.

¿Soy envidiosa y me asustan otras mujeres?

Como quien dice entre colegas y respondiendo a la pregunta, más bien envidio ciertas cualidades de algunas. Ya está, soy una envidiosa, pero intento aprender y sacar lo bueno que puedo de ellas, intento que me sirvan de motivación. No voy a hablar de admiración porque ya sería un eufemismo después de todo, las cosas como son.
En fin, lo dicho, más que ser una piedra en el camino, procuro aprender de lo mejor de todas las personas, en este caso, de muchas de las mujeres con quienes me cruzo y que envidio.

No sé si me esté leyendo algún especialista en psicología, vendría bien leer líneas de experto sobre el tema. Total, no me asustan las mujeres pero a algunas las envidio por mi propio bien.

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2 comentarios

  1. Entiendo que por "Bien impulsada" es desde el momento en que decides hacer aquello que haga crecer cómo persona o en otro ámbito de la vida y creo que es muy bueno.Pues muchas veces se envidia el camino de otra persona pero sin tener en cuenta los sacrificios que ha tenido que pasar/sufrir. Entonces... Estaría bien preguntarse ¿Haría todo lo que estuviera en mi mano para llegar hasta donde ha llegado esa persona? y si no es así, es que, quizás no queremos lo que esa persona nos causa envidia. Eso creo yo. Me ha encantado reflexionar un poco. Gracias por este post. Un saludo!!

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    1. Primero, gracias Keren por leerme y por comentar este punto tan importante. Me alegra que te encantara reflexionar sobre el tema.
      Es verdad que si se toma el crecimiento de otros para motivarse, eso puede impulsar el propio. Ahora bien, está el hecho de que nunca sabemos todo lo que han hecho los demás para llegar donde están, la información de su trayectoria siempre o casi siempre nos llega incompleta o sesgada.
      ¿Haríamos todo lo que han hecho? Posiblemente no, posiblemente sí. Pero pienso que eso ya depende de cada persona y de dónde fija sus límites. Si vas a hacer sacrificios, ¿de qué tipo serían?, ¿vale todo? Personalmente pienso que, ya sea que lo llamemos envidia o admiración, nunca podremos saber exactamente todo lo que han hecho los demás para alcanzar sus logros. Es decir, en principio solemos dar por sentado que todo ha sido de forma honesta (o eso queremos pensar), normalmente damos un voto de confianza cuando no nos molestan los logros en sí. Y aquí la otra pregunta sería: "si supieras que no ha logrado las cosas honestamente, ¿seguirías sintiendo admiración o envidia hacia esa persona? En el post parto de una visión positiva del camino, cuando las vías seguidas para conseguir lo logrado han sido honestas.
      Me ha gustado mucho que comentaras este punto, ya que en el post no termino de tocarlo. Muchas gracias por tu aportación!

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