AMISTAD REAL

Por - julio 31, 2020

Amistad real en el dia de la amistad
La Amistad Real. Día De La Amistad
Día de la Amistad.

Ayer se celebró la amistad. Como no tocaba post en el blog pensé que en el próximo podría hablar acerca del tema.
Cuando pienso en la palabra "amistad", se me ocurre que podemos hablar de muchas cosas y explayarnos. Pero este es un sencillo post y no es mi plan aburrirte, así que intentaré ser lo más específica posible y solo tocar un aspecto de la amistad: la reciprocidad.

Podemos definir "amistad" de muchas maneras, incluso podemos encontrar diferentes clasificaciones de amistad. Por eso, antes de seguir con este post me gustaría hacerte una pregunta: ¿Qué es la amistad para ti? Me lo puedes poner en los comentarios si gustas.

La amistad es un tesoro.

Cada vez que reflexiono acerca de la amistad, me viene a la mente la frase "quien tiene un amigo tiene un tesoro". Y después digo: "efectivamente".
Pero hay que ver los puntos desde diferentes ángulos, hay que decir las cosas como son. Amigos hay que son tesoros pero también los hay que son calvarios. Porque no todo sobre la amistad es romántico como en principio podría parecer. Y como sé que no lo es quiero empezar a matizar.

Decimos "tener un amigo es tener un tesoro" porque concebimos y damos por hecho que un amigo querrá lo mejor para ti. Damos por hecho que ese individuo que llamamos "amigo/a" es y será bueno con nosotros. Pero en la práctica no siempre pasa así. Por eso yo diría "quien tiene un buen amigo tiene un tesoro".

¿Qué es ser buen/a amigo/a?

Repito lo que he dicho antes: "quien tiene un buen amigo tiene un tesoro". Ahora bien, ¿qué es ser buen/a amigo/a y qué es no serlo? Casi todos podemos aproximarnos en la concepción de lo que no es una buena amistad. Cuando se trata de temas como este, normalmente las acciones desinteresadas se ponen como un valor máximo, es decir, la mayoría dirá que un amigo hace cosas buenas por ti sin esperar nada a cambio. Y no es que yo piense que hay que llevar una factura de todo lo que haces por la gente, y menos por tus amigos/as, no tendría gracia. Pero, con la edad también me doy cuenta que pensar así acerca de las relaciones (en general) y las relaciones de amistad (en concreto) es fantasear mucho.

No hay que diabolizar.

Con el tiempo me voy dando cuenta que nadie hace las cosas sin razón o sin esperar algo a cambio. La prueba de ello es que, cuando falta reciprocidad las relaciones acaban fallando o acaban mal. En concreto, la amistad deja de ser tan amistad como se creía. Pero yo pienso que es algo natural aunque habrá quien quiera diabolizar esta afirmación.

Cuando hablo de reciprocidad, no me refiero a que todos vayamos a querer recibir exactamente lo mismo a cambio. Somos humanos y, por lo general, sabemos que todos no somos idénticos y que cada quién tiene sus circunstancias, y por eso muchos relativizamos contextualizando las cosas. Es decir, cuando tú eres el amigo que siempre llama para saber cómo están tus otros amigos, la concepción romántica de la amistad dirá que tú, por ser buen amigo llamas sin esperar nada a cambio, llamas porque simplemente te interesa saber cómo están tus otros amigos. Y no te voy a decir que no es así, lo más seguro es que te preocupen de verdad tus amigos. Pero también es cierto que te preocupas por ti.

Poner algo de realismo.

He hablado ya de la concepción romántica y ahora toca poner algo de realismo al asunto: Imagina que siempre llamas y te preocupas tú, pero no ves que a tus amigos parezcas preocuparles demasiado. No te llaman ni te mandan un mensaje, no te preguntan cómo estás, ningún detalle recibes que indique que significas algo para esas personas. Dime la verdad, ¿cómo te sentirías? Apuesto que no es algo que te gustará mucho. No te gustará porque eres humano. Y, sinceramente, yo entiendo que pueda no hacerte gracia.

Si la amistad no se fundamenta en lazos de reciprocidad, sencillamente no suele funcionar. Salvo que quien siempre da sin recibir (o recibir lo que espera) decida sufrir en secreto o en silencio. Por lo general, si eres quien siempre da sin recibir, llega un momento en el que te cansas y empiezas a ser cada vez menos amigo/a. Puede pasar que te expreses sobre esto y que la otra persona no capte con agrado el mensaje que querías transmitir. Aunque es posible que tú tampoco lo hayas terminado de expresar del todo bien. Ninguno de nosotros es la santidad personificada.

Amistad no es caridad.

¿Por qué la gente se molesta o se decepciona cuando no recibe algo o lo que espera a cambio?
Dicho de forma muy poco edulcorada, se molestan porque la amistad no es una obra benéfica, no es una obra de caridad, aunque las personas podamos ser caritativas. Y es que, si lo piensas bien, incluso en la obra de caridad esperas algo. Si has donado dinero, no te da igual lo que se haga con tu dinero, por lo menos, no cuando tu interés es realmente ayudar para conseguir los objetivos de la causa.

Si donas (aunque sean cinco euros) para una causa benéfica y luego te enteras que los responsables de gestionar ese dinero, en lugar de destinarlo a la compra de material escolar para esos niños, se han dedicado a pagar fiestas faraónicas personales con lo recaudado, tus cinco euros te van a doler como si fueran un millón de euros. Porque tú esperabas una cosa que no se ha hecho, te vas a sentir decepcionado/a, pero no por la suma que has donado en sí sino porque querías ayudar a mejorar la vida de alguien.

Incluso en un acto de caridad esperas recibir algo a cambio. Llámalo gratificación personal o como quieras. Si no tuvieras interés alguno, te daría igual lo que se hiciera con tu dinero. Pero no suele ser el caso. Con esto quiero decir que la reciprocidad no tiene porqué venir en actos exactamente iguales, sino en actos de igual valor, por lo menos para ti. Si donas cinco euros no esperas recibir otros cinco euros a cambio. Es suficiente con que se destinen a su finalidad y que tu recompensa sea ver a ese niño/a sonreír porque tendrá un lápiz para escribir.

Lo mismo ocurre en una relación amistosa, cuando eres el amigo que siempre llama a todos. Normalmente, cada uno sabe la situación personal de su amigo/a. Es posible que las circunstancias personales de tu amigo no le permitan poder llamarte o escribirte con la misma frecuencia que lo haces tú. Pero sí puedes esperar que esa persona dé valor a tu gesto de otra manera. A veces, suele bastar con que esa persona te diga que se da cuenta de lo que haces y lo valora...

Seguro tú ya sepas que tu amigo/a tiene un trabajo de esclavos, que está tan cansado/a cuando sale de su cubículo que "una llamada de nada" se vuelve un problema, y solo contesta a las tuyas porque eres tú. Ante un caso así, cuando ves que también tiene la iniciativa de llamarte o por lo menos escribirte diciendo que valora que tú estés aunque no siempre puede llamarte, seguro que te alegrarás un poco (o mucho). No tanto porque te llame en sí (que ya sabemos que es un explotado/a #risas), te puedes alegrar porque ves que a esa persona también le importa cómo te puedas sentir tú sobre la situación. Puedes alegrarte por ver que, aunque no te pueda llamar o escribir con la misma frecuencia, le importas igual que él o ella a ti.

Hay tipos de amigos como también personas, por eso los actos que expresan reciprocidad no serán igual para todos, y la gente suele entenderlo. Quizás esa no sea la amiga que te dice explícitamente "te quiero" o te ahoga en abrazos siempre (como tú acostumbras a mostrar afecto), pero puede que sea de las que se quedaría a dormir en el hospital hasta que te recuperes, o quien te escuchará cuando quieras maldecir el mundo (y lo maldecirá contigo). Sabes que es de las que estarán en primera fila si de verdad necesitas a alguien con quien contar, para lo que realmente importa o lo que no importa tanto.

La clave está en la esencia.

La idea de fondo es que la reciprocidad no reside en hacer actos idénticos necesariamente, sino en hacer actos de idéntico valor para nosotros. Personalmente creo que hay que conocer un poco a las personas para ser un mejor amigo/a para ellas. Porque cada persona valora cosas diferentes.

Si tu amigo es alguien que prefiere un mensaje tuyo o valora más que dediques unos minutos escuchando cómo habla de la nueva idea que acaba de tener, no quieras ser recíproco compensando a esta clase de amigo con cosas meramente materiales, porque puedes lograr el efecto contrario. Y viceversa. Precisamente, por eso pienso que gente con esencias parecidas son las que suelen mantener una amistad propiamente dicha. Y que es uno de los fundamentos de las relaciones que funcionan, coincidir en las esencias.

Cuando no se entiende esta clave, las personas chocan y las cosas acaban por no funcionar. Es como lo que solemos ver en las típicas películas americanas pero trasladado a la amistad, donde un hombre cree que comprar el coche más caro hará feliz a su esposa, quien lo único que quiere es pasar un poco más de tiempo con él. Al final, ella acaba dejándole o decide disfrutar del coche con su chófer, porque él sí parece entender lo que ella necesita. Podría resumir este post en que las relaciones de amistad, si no son recíprocas, simplemente no son. Ahora sí ¡CELEBREMOS LA AMISTAD!

¿Qué te ha parecido este post?, ¿tienes algo que quieras compartir? No dudes en ponerlo en los comentarios.


¿Qué más podría contarte?
Aquí ando otro día escribiendo. 
Tengo mucho sueño, pero mis sueños no me dejan.

🌹Lees Voces en Vela🌹

2 comentarios

  1. No podría haberme ido a dormir sin leerte Señora Mba. Como siempre te agradezco que compartas tu punto de vista sobre temas tan "candentes" como éste. Yo comparto el concepto de que la reciprocidad debe existir, sin ella no habría ningún sentido en lo que hacemos como "amigos". Me explico, la reciprocidad hace que crezca esa "complicidad" y que en consecuencia tengáis vuestra propia esencia en vuestra relación de amistad. No me explayaré mucho porque lo has dicho todo, mucho ánimo y cuida de tus "buenos" amigos!

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    1. ¡Qué gusto, Christian, tenerte por aquí y qué ilusión saber que leerme es de tus pendientes! Me alegra que dejaras el comentario😊. Estoy de acuerdo con que la reciprocidad aumenta la complicidad. Por lo menos en la práctica así también lo veo. Siempre es un placer leerte por aquí. Y claro, a mis buenos amigos cerca y cuidarlos siempre (he oído que hay crisis de buenos amigos😅). Gracias de nuevo por leerme!

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