CELEBRAR LIBROS

Por - julio 24, 2020

Celebrar Dia del libro sant jordi
Celebrar Libros En Un Atípico Día Del Libro.
Un atípico Día del Libro.

Ya sabes que ayer se celebró el Día del Libro, aunque no era el día realmente "oficial". Se venía haciendo cada 23 de abril, pero como este año ha sido de su clase, se tuvo que trasladar en lugar de suspender. Este año no se parece mucho a los anteriores. Prácticamente, hemos pasado casi la mitad del mismo encerrados, y no es de extrañar que salgan memes de gente diciendo que no lo suman a su edad, ya que no lo han vivido. Probablemente, tampoco podrán vivir lo que resta de él como les gustaría. ¡Qué remedio! Gajes de la vida.

📕Booktrailer de mi novela📕
🎥Suscríbete a mi canal🎥

Hoy en día hay días para casi todo. Bueno, se conmemora y se celebra casi todo. Personalmente pienso que si algo merece ser celebrado ese algo es el libro. Si algo se merece no solo uno sino todos los días es un libro.

Los libros tienen el potencial de cambiar nuestra forma de pensar y, por ende, tienen el potencial de cambiar nuestras vidas. Los libros hacen de amigos cuando no los tienes o cuando esas personas no están. Los libros te hacen reír a carcajadas, llorar sinceramente, sentir toda una montaña rusa de emociones y vivir cualquier tipo de vida que la misma vida no te permite vivir. Los libros te hacen viajar sin moverte de donde estás, aprender infinidad de cosas y desarrollar múltiples habilidades. Son y serán siempre un fiel compañero. Sí tú los eliges, sabrán sorprenderte y te aportarán más de lo que creías poder recibir. Por todo eso, y por mucho que no puedo terminar de mencionar, cuando pensaba en qué post publicar este viernes, he decidido dedicar este a los libros, he querido celebrar los libros.

Fui muy afortunada.

Los libros empezaron a interesarme desde una edad muy temprana. Cuando yo crecía, aún estando en Guinea Ecuatorial, recuerdo que una de las cosas que más me alegró fue cuando instalaron una biblioteca en mi colegio. Pero también recuerdo que no tantos estudiantes tenían ese interés grande por los libros (en general). Además de que, al ser una biblioteca modesta del colegio, tenías muchas limitaciones a la hora de acceder a los mismos.

Lo más común era que tuvieras que consultarlos en el mismo colegio y no pudieras llevarlos a casa. El colegio funcionaba como la vida real, conocer gente o conocer gente que conoce gente siempre viene bien. Por eso, si te llevabas bien con el delegado/a de delegados que, entre otras cosas, su tarea implicaba gestionar aquello, a lo mejor alguna vez te dejaba llevar algún libro a casa.

Eventualmente, como quien dice, por azares del destino, yo también llegué un día al puesto de delegada de delegados y, gracias a eso, pude tener un acceso ilimitado a todos los libros de la biblioteca. Hoy lo pienso y no parece gran cosa, pero aprendes lo complejo que es dirigir o liderar personas, y que no es algo que cualquier persona debe hacer. Pero bueno, esa es conversación para otro post. Como me gustaba leer, aproveché la oportunidad para leer aún más. Y así fue como empecé a llevarme algunos libros a casa, ya que solo así podía terminarlos. Esto mismo me hizo aprender a leer muy rápido también, dado que no me podía quedar demasiado tiempo con los libros (gozabas de ciertos priviligios pero tampoco te podías exceder). En verdad fui muy afortunada.

Los libros nos unían.

Yo tenía hermanos (cuando digo hermanos incluyo a todos los primos con los que vivía también) que en sus colegios no tenían ese tipo de acceso a los libros o que ni siquiera tenían una biblioteca para estudiantes en el colegio, puesto que de bibliotecas públicas tampoco se podía hablar como tal en aquellos tiempos. Aparte, algunos de ellos no tenían ese hábito de ponerse a leer solo por puro placer, aunque amaran las historias. Lo que hicimos fue, yo cogía un libro que me pareciera interesante de la biblioteca, avanzaba ciertas páginas y después les contaba lo que estaba pasando en la historia. Recuerdo que sentarme con mi madre y mis hermanos para contar los avances, se convirtió en una costumbre durante  un tiempo. Ya directamente me preguntaban ellos si había alguna novedad.

Sinceramente, ver que hasta mi madre mostraba interés en escuchar lo que yo contaba acerca de lo que estaba leyendo, me hacía muy feliz y me motivaba a querer leer más. Además, ese breve momento de "reunión familiar" para escuchar los avances de un libro como si de una telenovela se tratara, hacía que pudiéramos reflexionar y hablar de algunos temas sociales. Hacer esto a mí me vino muy bien. Reflexionar las cosas es algo que siempre me ha gustado, tuve la suerte de que la vida me rodeara de gente que lo fomentaba.

Mi primera vez.

Recuerdo que el primer libro que elegí trataba sobre un tema que sigue preocupando a día de hoy, la ablación femenina. La protagonista era una chica nigeriana de catorce años que no quería someterse a esta práctica. Creo que gracias a la ayuda de su tía o madrastra abogada, al final se libraba. Ha pasado tanto que no recuerdo el nombre de la autora ni el título, pero sí más o menos de qué iba la historia.

En suma, fue el primer libro que me hizo llorar, pero llorar como si yo fuera la protagonista y me estuviera enfrentando a eso. Cuando terminé de leer el libro, sentí un nivel de alegría inexplicable. Me fui corriendo eufórica a contarle a mis hermanos y a mi madre cómo terminaba la historia y hasta ellos se alegraron de la suerte de la protagonista.

Leer era toda una experiencia para mí, a día de hoy lo sigue siendo. Justo ayer terminé un libro que hizo que volviera a tener un poco esa sensación, la de empatizar con el personaje hasta el punto de sentir su drama como si fuera mío y reírme también por muchas otras cosas.

Celebro a los escritores.

Bueno, ya he hablado mucho acerca de leer. Pero es que los escritores merecen todos mis respetos también, por ser capaces de despertar todo tipo de emociones a través de las letras. ¡Qué arte tienen! Leo desde que puedo y escribo desde que recuerdo. De hecho, ya que estoy hablando de libros y escritores, te invito a leer CENAIDA, una novela que estoy compartiendo por capítulos AQUÍ. Es la primera que escribo y me atrevo a compartir.

He sido más de escribir poesía y artículos durante años, pero estamos aquí para probar lo que la vida aguante, y ahí voy yo, probando lo que mi pluma me permita. Quienes han leído CENAIDA dicen que se han reído mucho. Tal vez a ti te saque una sonrisa u otras cosas, ya me las dirás si te pasas. Puedes ver el booktrailer de CENAIDA en este enlace.

Sin más, VAMOS A CELEBRAR LIBROS.


¿Quieres compartir algo? No dudes en ponerlo en los comentarios. ¡Comparte!

¿Te ha gustado el post? Sigue Voces En Vela

🌹Lees Voces en Vela🌹

2 comentarios

  1. Precioso post, muy bien redactado, muy personal... ¡vaya vivencias las tuyas! y que gran razón al encumbrar a los libros así como la necesidad de celebrarlos y conservarlos. Genial artículo :D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias de verdad. Tus palabras me han llegado al corazón. Gracias por leerme y tomarte un momento para escribir estas lindas palabras. Los libros siempre son un buen plan. Te mando un abrazo!

      Eliminar

❤YO TAMBIÉN TE LEO❤