5 HÁBITOS VITALES

Por - agosto 07, 2020

habitos de vida
5 Hábitos Que Cambiarán Tu Vida
Hoy se me ha ocurrido publicar un post de esos que a todos nos gustan mucho y nos resultan amenos. Se trata de uno sobre 5 hábitos que mejorarán y cambiarán tu vida. Mejor dicho, voy a compartir 5 hábitos que han mejorado mi vida desde que empecé a practicarlos. Hábitos que me aportan paz, tranquilidad o buena vibra cuando no los abandono. Como habrás podido deducir, se trata de lo que me ha funcionado y de compartir mi experiencia. Si tienes otros que añadir, me gustará leerte en los comentarios. Por cierto, he realizado algunos cambios de imagen en el blog y he añadido el botón de "seguir". Ahora sí puedes seguir Voces En Vela. Y que no se me olvide, también estreno podcast. Dicho esto, empecemos con lo de hoy:

Número 1. AGRADECER.

Convertir el agradecimiento en un hábito es muy saludable. En mi caso, ser agradecida me ayuda a centrarme más en las cosas buenas que tengo o que me pasan. Si te fijas bien, casi todos tenemos cosas que podemos lamentar y cosas por las que agradecer. Cuando decides enfocarte en lo que tienes y no tanto en lo que te falta o tal vez parece que no puedes tener, tu forma de ver las cosas y afrontar la vida también cambia. He comprobado que no es lo mismo afrontar la vida desde la carencia que desde la abundancia. Tu actitud cambia. En cuanto empiezas a contar tus bendiciones, parece que te vuelven a pasar más cosas buenas. Al menos a mí me suele pasar.

Número 2. DISCIPLINA.

Ser disciplinada implica hacer las cosas conscientemente. Si se trata de escribir, ponerme una rutina y procurar seguirla. Cuando empiezas a hacer algo un día tras otro, con independencia de la inspiración que tengas, al final se convierte en un hábito. Pero en un hábito que te da muchas satisfacciones al final.
Por experiencia sé que no es fácil mantener la disciplina, lo que yo hago para lograrlo es organizarme bien y ponerme objetivos realistas. Si de repente empiezas con cosas extragalácticas, te costará mantener la disciplina. Suele ser más sostenible ir subiendo las dosis. 

Todos tenemos 24h al día. En esas horas parece que no damos abasto. A veces, pasa que crees tener demasiado que hacer, pero cuando acaba el día nada has hecho.
Otras veces parece que no hay nada que hacer. Y si esto te pasa a menudo, tal vez es que estás improvisando demasiado. Intenta organizar tus días y verás que por lo menos un objetivo diario tendrás. Y no sentirás que nada haces con tu vida. Cuando te organizas bien, en lugar de improvisar demasiado y tener que memorizar todo, notas que acabas teniendo tiempo para suficientes cosas que te gustan y quieres hacer.

Yo procuro programar cada semana con antelación y eso me ayuda a liberar la mente. Me ayuda a centrarme en otras cosas que requieren de energía mental, pero sin desgastarme. No llega lunes y me pongo a pensar qué voy a hacer (solo miro la agenda). Aunque pueda dejar margen para otras cosas que surjan, siempre tengo apuntado "el lunes x, lo que debo hacer o procurar empezar es esto o lo otro". Y después todo lo demás. 

Ponerse objetivos realistas implica empezar con lo más fácil (hay quienes lo hacen al revés, pero no es mi caso). Siempre intento ir subiendo de nivel, así mi cerebro se convence que ha completado algo y se motiva para hacer lo siguiente. Cuando completo una tarea la marco con ✅ en la agenda. Al cerebro eso le sienta bien para motivarse. Si no lo haces aún, intenta probarlo. Al  empezar por lo complicado corres el riesgo de dejarlo a medias (salvo que estés muy determinado y motivado), y a mí sentir que no estoy acabando las cosas que debería me produce más estrés.

Ir escalando en las tareas me ayuda a mantener la rutina trazada y, por ende, la disciplina. La disciplina requiere de mucha fuerza de voluntad. No surge por arte de magia sino que toca practicar y trabajarla. Requiere de mucha determinación y, por eso hablaba al principio de hacer las cosas conscientemente.
Al trabajar la disciplina, lo primero que debes aprender es a distinguir entre lo necesario, lo importante y lo urgente. Así evitarás quemarte en el proceso. A todo esto, si logras ser una persona disciplinada, notarás los cambios y te alegrarás. Podrás empezar a vencer esa sensación de no llegar a nada.

Número 3. ENFOCARSE.

Enfocarse como hábito también se relaciona con la disciplina. En la actualidad, estamos inmersos en unas dinámicas sociales que nos dispersan muchísimo. Quieres completar ese informe pero no puedes dejar de mirar tus redes sociales. Quieres escribir más, pero todo alrededor te distrae.
Tú solo desconecta a conciencia. 

Es importante saber qué cosas son importantes para lograr tus objetivos personales y profesionales. Si te metes en distracciones que no están aportando a ninguna de esas esferas, lograr esos objetivos se complicará más. Esto funciona en un nivel macro también, cuando llevas a cabo un proyecto, por ejemplo. 

¿Qué estrategias o acciones son las que te dan mejores resultados o te acercan a tus objetivos? Enfócate y céntrate en eso que funciona. Deja o reduce los esfuerzos en lo que has comprobado que no da resultados.
El enfoque te ayuda a mantener la disciplina y te ayuda a terminar las cosas que empiezas. O a cambiar de dirección en el momento oportuno.

Número 4. DESCARTAR.

Descartar supone aprender a discriminar y priorizar unas cosas sobre otras. Implica tener que escoger. Parece sencillo pero a muchos les cuesta y les lleva mucho tiempo. Descartar también está relacionado con los dos puntos anteriores.

Te ilusiona un proyecto, lo has puesto en marcha y la experiencia te muestra que no funciona, simplemente descarta. Acabas de meterte en algo nuevo o empezar una relación en alguna esfera, ¿y notas que no te aporta nada? A veces no es el momento, a veces no es la forma, a veces no son las personas, descarta si has comprobado que falla y no tiene arreglo, avanza. Cuando descartas algo suele ser porque tendrás que empezar otra cosa en su lugar o escoger otra cosa en su lugar. Una vez hecha la elección, aún tendrás que ir descartando cosas en el camino. El hábito de descartar implica saber negarse a hacer, decir o pensar (y sus gerundios) ciertas cosas. Con el tiempo va saliendo de forma más natural y mejora mucho la vida. Te cambia la vida.

Es bueno ser disciplinado, enfocarse y terminar lo que se empieza, pero también es esencial saber y valorar cuándo no debemos seguir con algo,  cuándo no está dando más de sí y cuándo es el momento de matar nuestros amores. No saber descartar te mantendrá invirtiendo energías en algo que no está funcionando cuando podrías invertirla en otras cosas que sí pueden dar mejores resultados. En este caso, es fundamental no concebir el descarte como fracaso sino como aprendizaje. Si de algo estoy segura, es que se aprende mucho más de las cosas que no salen bien. Saber cuándo despedirte (aka descartar) es un hábito que te puede mejorar mucho la vida. A mí me ha funcionado. 

Número 5. CUIDARSE.

Cuidarse conlleva muchas cosas, pero en este punto me refiero más a complacerte de vez en cuando, a mimarte, a tratarte bien. ¿Que has trabajado mucho y has conseguido lo que querías? Cómprate esos tacones o ese reloj que te apetece. Hazte un regalo. Sal a comer tu plato favorito en tu restaurante favorito, pasa un buen rato a solas contigo. Ve a ese Spa que tanto te gusta. La idea es que empieces a darte tus caprichos también. 

Ya sé que te gusta cuidar de los demás, pero también mereces cuidar de ti (o que te cuiden). Regálate ese caprichito que en el momento te puedas permitir. Es que ni siquiera tienes que invertir demasiado dinero siempre para darte tus caprichos. La gente solemos tener gustos de diferentes precios, donde entran los gratis, muy baratos y muy caros. Según el punto de tu vida en el que te encuentres, ya sabrás cuál darte. 

Yo practico el ritual desde hace tiempo y lo he convertido en un hábito. La verdad es que sienta muy bien. Lo más básico que suelo hacer es darme un día libre y regalarme mangos (aprecio si me los regalan también, me encantan de una forma que no da un post para explicarlo y es de mis gustos más baratos). Me regalo un día sabático, me compro mis mangos y me pongo una serie de mi gusto.

La buena comida es algo en lo que me gusta invertir mi dinero, así que cuando toca salir de lo básico, me invito a mi restaurante favorito, pido mi plato favorito y bebida para la ocasión. No móvil, no nada, solo un rato conmigo.
A veces, no me doy cuenta de que está pasando el tiempo (de lo a gusto que me suelo sentir). 

A mí, por ejemplo, me gustan las cosas una vez compradas. Pero el proceso de ir de compras, probar la ropa y demás, me agota. En ocasiones me estresa. Así que descarto ese tipo de compras para complacerme. Bueno, como puedes ver, cada persona tiene sus gustos. Te puedes mimar de muchas maneras. Eres quien se está esforzando para lograr tantas cosas. Es justo que te cuides y te mimes un poco, es justo que compartas momentos a solas contigo.

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6 comentarios

  1. Muchas gracias Señora Mbá, podrías explicarnos cómo era tu vida sin estos hábitos? O siempre(desde muy pequeña) has estado siguiendo unas rutinas que se convirtieron en hábitos?

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    1. ¡Gracias a ti Christian! Me alegra leerte más por aquí. Poniendo un ejemplo, el agradecimiento siempre lo he practicado (desde pequeña) y eso ha traído fortuna a mi vida. A nivel interno, agradecer me ha ayudado a poner el foco en el lugar correcto (contar mis bendiciones), lo cual ayuda a elevar el optimismo en los momentos malos. A nivel externo, cuando eres una persona agradecida a la gente le resulta fácil ayudarte si lo necesitas, que al revés. El enfoque no me ha costado en general, llegué a borrar cuentas en redes sociales o desactivarlas si era necesario para centrarme. Los que más he tenido que trabajar son el descarte y la disciplina. A veces no lo conseguía y me daba por improvisar demasiado. Improvisar mucho satura la mente aunque tengamos una buena. Desde el año pasado, me propuse ser más disciplinada. Por lo menos, ya no me frustro por no poder hacer x (sé que hago lo que tengo que estar haciendo en cada momento, aunque me deje algún margen para no desgastarme). Incluso, ya ni tengo la necesidad de borrar las cuentas (puedo tenerlas sin que eso me impida hacer lo que debo). Cuando he de descartar y decir que "no", lo hago teniendo la seguridad de que es necesario (antes le daba demasiadas vueltas). También esto me ha hecho recibir las negativas de otros sin mucho drama (entender que siempre hay solución para la mayoría de las cosas, si no es por un lado es por otro, y me toca buscar y aprender). Tuve momentos de dormir muy poco por cuestiones laborales, pero el cuerpo lo sufre y no es bueno. Cuando no duermes lo suficiente descuidas tu motor. Podría decir que, salvo el agradecimiento, el resto son hábitos que he ido practicando o adoptando de forma intermitente a lo largo de mi vida (a veces hacía y otras dejaba de hacer), pero no fue hasta el año pasado que empecé a practicarlos de forma consciente y constante.

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  2. Muchas gracias por compartir estas vivencias con nosotros! espero poder aprender de tus experiencias para poder alcanzar el mismo nivel de disciplina!

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    1. De nada, Christian. El aprendizaje es mutuo. Ya sabes que puedes compartir por aquí también lo que te funcione... Gracias de nuevo por leerme!

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