EL ARTE DE SER TÚ

Por - noviembre 23, 2020

El Arte de Ser Tú. El Coste de la Aprobación Social
El gran monstruo creado.

Como seguramente ya sabes, recientemente se hecho eco del documental de Netflix El Dilema de las Redes. Tenía cosillas y estudios leídos sobre las redes sociales, pero me resultó chocante escuchar a los mismos creadores de estas hablar del "gran monstruo" que habían engendrado. Como es lógico, cada quién podría hacer su propio análisis y sacar sus propias conclusiones acerca de dicho material. 

No hay periódico donde no puedas encontrar algún artículo sobre cuánto ha incrementado nuestra adicción a la aprobación externa. Si buscas más por internet, verás que los adolescentes son uno de los grupos más vulnerables que se ven afectados por esta vorágine. Muchos sufren la presión de tener que encajar, recibir la aprobación de sus iguales cuando apenas empiezan a conocer la vida y, en consecuencia, las múltiples depresiones derivadas de este hecho cuando la necesidad no se satisface o es tan difícil de satisfacer que, el resultado no compensa el esfuerzo invertido.


Tienes que ver este vídeo.

Un día me puse a ver este vídeo de la psiquiatra Marian Rojas Estapé. En él habla de algo que presenció estando en consulta, lo que narra me dejó casi atónita. Por si no vas a ver el vídeo, te lo resumo: Marian cuenta la experiencia de una influencer que se sentía mal porque las cosas no marchaban bien en su vida.  Como era natural, en algún momento se derrumbó y se puso a llorar. Seguidamente, se excusó para meterse en el baño pero cuando salió estaba maquillada de nuevo, como si no hubiera pasado nada. Le pidió una foto a la doctora y la subió a su cuenta de Instagram acompañada de una frase bonita. En tan solo un momento, la publicación estaba inundada de corazones y palabras de amor y admiración hacia la influencer. Finalmente, le dijo a la doctora: "esta es mi droga".


En efecto, hablar de la dependencia a la aprobación externa como una droga no es ningún disparate, aunque sí un asunto preocupante. En concreto, como ya comentaba en mi post "Sociedad Futura", esto se volverá más complicado si tenemos en cuenta que las redes sociales dejarán de ser elección para convertirse en obligación. Cosa que ya casi es así.


No es ninguna novedad.

Podría repetir que las personas viven cada vez más pendientes de la aprobación externa y que la tecnología ha empeorado las cosas. Pero, lo cierto es que considero que tampoco es una novedad.
A lo largo del tiempo, el ser humano ha sido más de someterse a la voluntad del grupo, en detrimento de la voluntad individual.

Durante mucho tiempo las personas han vivido de las apariencias y de impresionar al grupo, ya fuera a través de la profesión que elegían, la pareja que elegían o se veía en la obligación de tener, a través de los logros de los hijos, el tipo de casa, coche, personas con las que se relacionaban y todo lo que fuera digno o susceptible de presumirse y llamar la atención del entorno. Pensándolo bien, ¿es eso malo en sí mismo? Mi respuesta es un gran DEPENDE. Pero, si de algo estoy segura es que las redes sociales son solo una extensión de lo que ya existía y solo otra forma de manifestarlo.

El arte y el coste de ser tú.

Ser tú o ser como quieres ser nunca ha sido fácil en una sociedad que te grita que no puedes salir del rebaño. A nivel personal, he visto cosas muy flipantes. Parejas que se odian pero que en las redes sociales parecen ser la encarnación del amor verdadero, amistades falsas que ante los ojos externos fingen ser envidiables, presumir de una vida que no se tiene y cosas realmente curiosas.


Yo soy de las personas que piensan que cada quién es libre de hacer su vida como quiera, mientras que se haga responsable de los efectos o solo recaigan en sí mismo/a. A mí no me afecta en nada que alguien quiera aparentar, después de todo, aunque puedas engañar al mundo, en las noches tu conciencia te la llevas tú a la cama. El problema que yo suelo tener con esas personas que están demasiado pendientes de la aprobación externa, viene cuando quieren obligarte a entrar en ese ciclo. Evidentemente, como seres sociales que somos, es lógico que queramos causar la mejor impresión en los demás pero, cuando esto se lleva a los extremos, se vuelve un problema serio y afecta de manera muy severa. Incluso a nuestra estabilidad mental.


Querer caer bien a todos.

En algún momento de mi vida tuve cerca a una persona que era de la forma que he descrito. Una persona que parecía tener una relación magnífica con todo el mundo. Se esforzaba por caer bien a todos y, en apariencia, cualquiera pensaría que así era. Esta persona intentaba que yo actuara igual, cosa que como no me interesaba en lo más mínimo, nos llevó a discutir varias veces.


¿Cuál era la consecuencia de su forma de actuar? Que igual no se daba cuenta pero se pasaba la mayor parte del tiempo quejándose de toda esa gente, cosa que a mí no me sorprendía. Es un trabajo muy duro intentar complacer a todo el mundo y vivir de la aprobación externa. Y como todo en esta vida, los hay que han nacido para ser quien quieren ser y no quien otros dicen que deben ser. No es malo tener buenas relaciones, pero es importante saber qué tipo de relación tener con cada persona. Puedes ir cambiando, crecer y mejorar lo mejorable, pero perderte para complacer a otros me parece un precio demasiado caro que pagar. Espero que este post sirva para pensar un poco acerca del arte de ser tú. Porque para mí, serte fiel y ser quien quieres ser es un arte.


Para concluir este post y hablando de ser quien quieres ser, te comento que tienes productos como el de la imagen anterior en Voces En Vela shop con el diseño SER. Para este BLACK FRIDAY tienes el 25% de descuento (27 de noviembre) en todos los productos y ENVÍO GRATUITO (30 de noviembre). Tenemos camisetas, tazas, bolsas y más. Elige el producto que te guste con tu frase o diseño favorito. Regálate un detallito o tenlo con quienes amas.


¿Quieres compartir algo? No dudes en ponerlo en los comentarios.


QUIERO RECIBIR CONTENIDO EXCLUSIVO


¿Te ha gustado el post? Sigue el blog.


¡¡VISITAR VOCES EN VELA SHOP!!

🌹Lees Voces en Vela🌹

10 comentarios

  1. Realmente se puede escribir un libro sobre el arte de vivir o el arte de ser uno, pero tus últimas líneas me hacen preguntarme algo que nos ocurre en la vida diaria, donde la publicidad nos machaca de forma permanente por la radio, la televisión, los diarios, internet, las redes sociales, a nuestros hijos los juegos, etc, etc, ¿podemos ser nosotros con esta presión?, te contesto: NO.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Emilio, definitivamente se puede escribir un libro sobre el tema. Respecto a la publicidad, te contesto desde mi forma de verlo: DEPENDE.
      Hay publicidad que para mí es muy invasiva, como que no puedas acabar una película porque a cada minuto te salta un anuncio que dura una eternidad. Aunque no vayas a terminar de ver el anuncio o cambies de canal, resulta muy molesto porque te interrumpe constantemente. En cuanto a espacios como blogs, personalmente me disgustan los pop-ups, esos que te saltan y te tapan la pantalla, y te interrumpen como los anuncios de la tele, y algunos no te dejan cancelar hasta suscribirte. Como a mí eso me molesta mucho, no pongo pop-ups en mi blog.

      Ahora bien, no me importa que alguien dé a conocer lo que sea que haga mientras que yo pueda decidir si entrar o no, o si quiero comprarlo o no sin que me interrumpa constantemente. Quien sea o haya sido creador/a de contenido, de llámalo blog, podcast o Youtube, sabe que pensar en el contenido, escribir o grabar, editar y compartirlo, lleva su tiempo. Y supone un esfuerzo que nadie te paga pero que muchos hacemos porque primero suele tratarse de algo que nos apasiona.

      Si alguien comparte un contenido de mi interés de forma gratuita, yo puedo tolerar que esa persona ponga enlaces de su producto o servicio de pago, mientras contemple la experiencia del lector/a (eso en cuanto a los blogs). Quizás a mí no me interese lo que anuncia, pero entiendo que puede haber alguien más a quien sí y entiendo que eso puede ayudar a esa persona. Agradezco cuando no son pop-ups o los anuncios no inundan un post dificultando su lectura.

      Cuando yo anuncio algo en mi blog, procuro enlazarlo o por lo menos ponerlo al final del post, porque primero permite a quien me lee disfrutar del post y saltar el final si no es de su interés, pero sabiendo que si hace ese salto, no se quedará a medias. Yo lo hago así porque pienso que es más respetuoso, considerando las cosas desde la perspectiva del lector/a y desde la de quien produce y comparte el contenido. Pero claro, cada quién tendrá su propia opinión sobre el tema.
      Gracias por pasarte y comentar a pesar del anuncio del final :)

      Saludos!

      Eliminar
  2. Cuanto más nos volcamos hacia afuera más nos vaciamos por dentro porque nuestra materia es limitada. Todos quieren dar una imagen positiva hacia los demás pero antes al menos había momentos para cultivar la propia intimidad. La gran victoria de los que se lucran en estos negocios es que pueden penetrar en la intimidad ajena y convertirla en un espectáculo.
    Abrazos, Estefanía

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esta forma de plantearlo me parece bastante filosófica, Dr. En efecto, al menos antes se disponían de momentos y espacios para cultivar la propia intimidad. Ese aspecto es algo que no he tratado mucho en el post, pero en el documental que hago referencia se toca bastante y hasta diría que da mucho miedo verlo expuesto de esa manera. Pero bueno...

      Abrazos!

      Eliminar
  3. hola Estefania, una entrada muy reflexiva como siempre...
    Leyendote acuerdo bastante con estas cuestiones que expones.
    Por un lado la sociedad actual es demandante y exigente sobre todo con los mas jóvenes en cuanto a lo que tienen que ser, lo que les tiene que gustar, lo que se tienen que poner, etc. Los que no se ajustan a ello son fuertemente discriminados en colegios, deportes, trabajos..por lo que llega un momento en que muchos terminan, aunque no estén muy convencidos aceptando determinadas "normas de grupo".
    La situacion es compleja y triste, y por supuesto tienen que ver con la escala de valores familiares y el sustento y coherencia de los mismos( porque no es lo mismo hablar que predicar con el ejemplo). Lamentablemente también, hoy hay muchos chicos que no encuentran en sus hogares atención y escucha, y esa falta de contención se trasluce en debilidad para "el afuera" y en necesidad de encontrar un espacio en donde ser aceptado.
    Todo esta íntimamente ligado a la educación y como la misma esta en decadencia..suceden este tipo de cosas ..Los menores pasan infinidad de tiempo en las redes y convengamos que las mismas son buenas si detras de un ordenador hay una persona pensante , con criterio, que pueda sacar provecho y aprender de las mismas...pero cuando detras hay alguien "influenciable"...todo deviene en desastre.
    El otro tema de esa aparente felicidad resulta por demas de tremendo, ya que como muy bien lo expresas , es imposible pretender agradar y estar de acuerdo con todo el mundo..Todo es como un circulo, en donde la punta del ovillo, a mi criterio continua estando en la verdadera familia( no importa como este compuesta la misma), o sea.. una familia BIEN PRESENTE.. Te dejo un abrazo y te deseo una bonita semana!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eli, ¡es un gusto leerte de nuevo por aquí! Como siempre, has aportado puntos claves que merecen atención. En cuanto a los jóvenes, no podría ser más cierto lo que dices. Recuerdo a una madre comentar que tenía que comprar el objeto x a su hija. Como todos sus colegas lo tenían, eso hacía que su niña quedara como un bicho raro por no tenerlo. Además, esta mujer expresó la presión que a su vez ella sentía como madre. Por un lado, quería poner límites y educar en valores y, por otro lado, le importaba el efecto de esos límites en su hija. Y en sí misma, porque las otras madres te juzgan. Con esto quiero decir que la presión a veces logra penetrar en la estructura familiar, pese a ser la primera base para combatir los efectos negativos de esa influencia externa. Que no por ser externa es necesariamente mala, pero a veces lo es y mucho. Pienso que trabajar bien en la voluntad y en las prioridades es algo que puede ayudar. Además de procurar comunicarlo de la mejor manera a esa persona que empieza a conocer la vida.

      Gracias por pasarte y dejar tu parecer. Te mando otro abrazo. Feliz semana!

      Eliminar
  4. Temos que ser fiéis a nós mesmos.
    Adorei o texto.
    Prazer em conhecer seu blog.
    janicce.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muito obrigado, Janicce. Fico feliz que tenha gostado. O prazer é mútuo.

      Eliminar
  5. Hola! Poco más que añadir sobre el tema. Lo has descrito a la perfección. Las redes, como tu bien dices" es una extensión a lo que ya había en nuestra cultura del "tener" y aparentar más que del "ser" la autenticidad. Lo peor y más triste es querer agradar a todos para que te acepten o encajar y tu persona o autoestima este hecha añicos.

    Un abrazo gigante!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola, Yolanda! Ya ves, es para plantearse cuánto compensa ese tipo de sacrifcio. Si se te mina la autoestima, diría que más bien poco. Queda mucha faena por hacer.

      Otro abrazo para ti :)

      Eliminar

❤YO TAMBIÉN TE LEO❤