PODER FALLAR

Por - febrero 22, 2021

Cambio
El Derecho a Fallar y Evolucionar

Menores emocionales.


¿Será que nuestra sociedad está llena de menores de edad emocionales o es que ha pasado algo y no me he enterado? Si así fuera, cierto es que tampoco me extrañaría. A veces siento que pasan tantas cosas que no nos da tiempo a estar en todo. No se puede estar en todo, al menos yo no puedo. Y creo que no quiero.

Igual te preguntes a qué viene el drama ahora. A decir verdad, eso me pregunto yo también, ¿será cosa mía o ya no está permitido fallar en esta sociedad? ¿Desde cuándo está prohibido evolucionar y cambiar? Yo me he perdido.

Bien decían por allí que el juego de algoritmos nos tiene poniendo lo que cree que nos conviene. Pero, en realidad, lo que iré comentando es más fruto de mi observación desde hace ya rato, bastante, quizás demasiado rato. Porque claro, no puedes tomar una sola referencia para decir que el mundo está patas arriba. Bueno, por poder, pues puedes. Pero seguro que los argumentos tendrán las braguetas rotas.


Sacar los trapos sucios.


En fin, a lo que iba, resulta que de un tiempo para acá, he ido captando que en el ambiente pulula una necesidad imperiosa de sacarle los trapos sucios a los otros y realizar la dichosa "cancelación" porque, ¿a que no sabías?, quienes fallaron o cometieron errores en el pasado, fijo que siguen siendo los mismísimos demonios.


Y aquí es donde yo me pregunto: ¿es que esa gente solo ha tomado decisiones acertadas en la vida? ¿Qué es esa moda de pagar porque sí por comentarios pasados, en el presente? ¿Ya no puedes cambiar de opinión si ahora sabes algo que antes no sabías? ¿Ya no vale con disculparse una vez? ¿Ya no se puede fallar nunca? 


Creo que todo el mundo tiene derecho a fallar, a cometer errores, a cambiar, a evolucionar. Y es que es inevitable fallar alguna vez. Pero, lo que me desconcierta es que exista el ejército de angelitos que persigue al resto, sacando comentarios del pasado para justificar un boicot de cualquier manera en el presente.


Aclaremos cosas.


Me atrevería a afirmar que no me lee ese tipo de gente (del ejército), pero como nunca se sabe, aclaremos que no estoy diciendo que cualquier acto del pasado debería quedar necesariamente sin consecuencias. El sentido común dice que habría que considerar los detalles de cada caso. Aunque mucho hemos comentado por aquí que, en cuestiones de sentidos, existen tantos como colores. Y el común, pues resulta que no es tan común.


¿Hay que ser coherentes en cualquier caso, siempre? ¿No puede cambiar la información? ¿No puede cambiar nuestro criterio de valoración? ¿Lo natural no es que evolucionemos o crezcamos? ¿O es que algunos de los que me leen siguen pensando exactamente lo mismo sobre todas las cosas, como cuando eran adolescentes o críos? ¿Ya no se puede cometer algún error en esta sociedad?



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6 comentarios

  1. No faltaría más no tener derecho a equivocarse, a reconocer que uno se ha equivocado, e incluso a no reconocerlo, el problema comienza con las redes sociales, esos personajes que nunca se equivocan y que están pendiente de lo que haces, por eso la libertad de expresión es algo que hay que mimar pero no de esa manera, dejando hacer que maldigan mientan e incluso se metan en una vida en la que no han sido llamados.

    Saludos.

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    1. Cuando ves al ejército de angelitos, te hacen dudar hasta de la supervivencia de esa libertad de expresión. A veces me pregunto cómo será la vida de esa gente, con estos niveles de intransigencia debe ser agotador vivir jajaja. En fin...

      Saludos Emilio

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  2. wowwww Estefania! Justamente hace unos días he escrito sobre equivocarse, pero cuando nosotros no lo permitimos, a ver si sacamos quid a esto que dices. Hay un dicho que reza así: "Cuando señalas a otra persona con tu dedo, tres de tus dedos te señalan a ti" y las personas que sacan los trapos sucios (y a veces, esos trapos no están tan sucios) justamente son las que suelen cosas por las que callar.

    Me gusta ver que pensamos muy parecido. Gran reflexión, compi.

    Un abrazo gigante!

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    1. Yolanda, ahora que lo mencionas, también sospecho que igual es que tampoco se saben perdonar. Porque, alguien que sabe que no es perfecto, no puede exigir este grado de perfección a los demás.
      Jajaja, pues ya veces, en ocasiones coinciden las formas de pensar sobre ciertas cosas. Tendrá algo bueno.

      Abrazos :)

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  3. Hola Estefanía
    Es curioso. Acabo de leer un artículo de Yolanda sobre que no podemos estar positivos siempre y ahora me encuentro con este tuyo sobre el derecho a fallar.
    La equivocación es la plataforma más directa hacia el aprendizaje. Con los errores crecemos, reenfocamos, reconstruimos...A mi no solo me parece que tenemos derecho a fallar sino que lo considero necesario para evolucionar. Qué quieres que te diga, el éxito en la vida está genial, alimenta nuestra vanidad, nos lleva a estados de euforia, pero pedagógicamente hablando no nos enseña nada. No digo que no quiero éxitos en la vida, Dios me libre.
    Pero reivindico, como tú, nuestro derecho a meter la pata y a seguir. Me duele más cuando somos incapaces de aprender y volvemos a cometer los mismos errores. Eso ya es desidia. Y claro que podemos cambiar de opinión, y contradecirnos... quién sea totalmente coherente en su vida que levante la mano...
    Un abrazo Estefania

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    1. También pude leer ese post de Yolanda y me pareció genial el enfoque. Ya lo has dicho, ¿quién no quiere éxito? A todos nos gusta que nos vaya bien, sin duda. Pero llegar a ese punto también requiere meter la pata alguna vez, no tanto por gusto, sino porque al ser humanos somos imperfectos. Y fallar enseña y ayuda a mejorar cuando te abres a aprender del error. Vamos, que secundo lo que comentas.

      Gracias por pasarte, Matilde.

      Un abrazo

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