EL LADO MALO

Por - febrero 19, 2021

La perfección
Lo Malo de Lo Bueno
Hacer lo correcto.

Como ya sabrás de sobra, todo (o casi todo) tiene sus ventajas y desventajas. Hacer lo correcto también. Hacer lo que deberías hacer, lo que se espera que hagas o lo que sientes que tienes que hacer, ya sea por tu rol o por la posición que ocupas en tu familia y en la sociedad.


Habrás leído en exceso posts donde hablo de la importancia de seguir nuestra propia voz, de ser nosotros y seguir nuestro propio criterio. Pero, también da la casualidad de que vivimos en sociedad y somos, en esencia, seres sociales.


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Vivimos en sociedades donde diferentes normas culturales, sociales, religiosas, económicas y demás, pesan sobre cada uno de nosotros y condicionan nuestras vidas, en mayor o menor medida. Este hecho, supone que gran parte de nuestro actuar está ligado a cada uno de los condicionamientos y normas mencionadas.


La manifestación de cada uno de estos condicionamientos, a su vez, nos afecta más o menos en función de la sociedad en la que vivimos y la familia a la que pertenecemos.


Unas preguntas.


Considerando lo antes dicho, al final surgen unas preguntas: ¿Actuamos como lo hacemos porque queremos o porque es lo que se espera que hagamos? ¿Hasta qué punto nuestras decisiones son realmente nuestras?


Volviendo al origen de este texto, diría que es fácil apreciar que nuestra conducta, incluso cuando es buena, puede ser un gran peso para nosotros. Porque como comentaba al principio, tener que hacer las cosas bien también tiene desventajas. Ser ejemplo, ser referente, ser el espejo en el que se mira tal o cual, también tiene lo suyo.


En una escena de la serie Los Bridgerton, la hermana de Daphne (la protagonista principal), le dice algo como:

Gracias por ser tan perfecta para que yo no tenga que serlo".

Quien haya visto esa serie habrá podido percibir cómo la sociedad pesa exageradamente sobre el individuo. Y la frase de la hermana de Daphne es por ello muy significativa cuando analizamos su fondo.


Presiones modernas.


Alguien pensaría que son cosas que solo pasaban en esas sociedades antiguas. Pero, observando bien, la presión que nosotros tenemos por los roles sociales que nos tocan, tampoco se alejan mucho de las de los individuos de esas sociedades. Tal vez nuestras presiones sean modernas, pero son presiones después de todo. 


Como hermana mayor, Daphne tenía un rol que marcaba el curso de su vida. Se esperaba muchísimo más de ella y tenía que estar a la altura de esas exigencias. Cualquier decisión que tomara únicamente pensando en ella, no tendría consecuencias solo sobre su persona. Así que, "hacer lo correcto" a veces pasaba a ser una carga muy pesada. Pasaba a ser lo malo de lo bueno. 


Lo malo de lo bueno.


En nuestra sociedad, a nuestra medida, también nos debatimos entre hacer lo que toca hacer o solo lo que nos gustaría hacer. Al final, parece que no, pero incluso las decisiones que pensamos que tomamos por voluntad propia, también suelen estar influenciadas por nuestro entorno.


A gran escala, ese tipo de dilemas lo suelen experimentar mucho las personas que, de un día para otro pasan de estar en el anonimato a convertirse en personajes públicos. Este cambio supone para muchos de ellos que algo como "publicar o expresarte sobre lo que te dé la gana", pasa a estar muy bien pensado.

[En este vídeo hablo de un tema que se relaciona con el párrafo previo. Lo que no nos

cuentan sobre nuestros sueños: su precio.]

Tu rol ahora es diferente y en función de cómo hayas pasado de ser persona anónima a ser figura pública, se espera que digas o no digas ciertas cosas, que te expreses o no te expreses de cierta manera. Como individuo puedes sentirte algo más en prisión y menos libre que otros. Y otra vez, se ve aquí cómo se manifiesta el lado malo de lo bueno.


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4 comentarios

  1. Solo somos construcciones hechos con múltiples materiales. Creo que no hay nada que podamos llamara nuestro que no proceda de otra materia anterior que puede que ni siquiera sea su materia prima.

    Un abrazo

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  2. Solemos venir haciendo según el rol que consciente o inconscientemente nos ha tocado vivir, pero de nosotros depende ahora, ya de mayores y desde la madurez, decidir que hacer o no hacer, aquello que realmente nos dicta el corazón.

    ¡Un abrazo, Estefania!

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    Respuestas
    1. Desde luego, a veces tenemos margen de maniobra. Pero incluso entonces vuelve a surgir esa duda, la pregunta "son nuestras decisiones realmente asépticas o vienen condicionadas per se?"

      Abrazos Yolanda :)

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