DESCONECTAR PARA RECONECTAR

Por - marzo 15, 2021

Desconectar
Desconectar para Reconectar

Mi breve ausencia.

No sé muy bien por dónde empezar este post. Aunque intuyo que será muy largo, a lo mejor. Tengo muchas, tal vez demasiadas ideas carentes de estructura en mi cabeza todavía. Sin embargo, intentaré exponerlas todo lo mejor que pueda.

Si me sueles leer con relativa frecuencia,  es posible que hayas notado que llevo un ratito ausente por aquí. Pero no solo está eso.


Además, he decidido cerrar algunas cuentas que tenía en ciertas redes sociales y realizar varios cambios en este mismo blog. La razón de estas decisiones la iré comentando.


Se me hizo bola.


¿Alguna vez se te ha hecho la vida bola? En plan, ¿se te ha puesto todo de repente patas arriba? Pues, verás,  algo así venía experimentando últimamente. Casi todas las esferas de mi vida se iban desequilibrando como si se tratara de un efecto dominó.


Vamos, que nada iba como tenía que ir, ni venir, ya que estamos... Así, yo tan amante de la armonía y la sintonía,  pues andaba más disonante que nunca. Y fue esto lo que me hizo tomar lo que llamo un retiro espiritual. 


En este VIDEO hablo un poco acerca de mis retiros espirituales. Pero, por si te da mazo de pereza verlo,  te cuento cosas...


En resumen, cada retiro espiritual es un tiempo que me tomo cuando necesito conectar conmigo misma y mi esencia, cuando necesito pensarme, cuando necesito encontrar mejores soluciones a conflictos que se me presentan o descansar en general.


Como dirían los literatos de antaño, cuando busco claridad lejos del mundanal ruido. Y de eso hay en muchas redes.


Pasaron más cosas.


Mientras hacía mi último retiro espiritual, me llegó la noticia de la pérdida de algunos seres queridos y allegados. Curiosamente, las fechas coincidían con aniversarios de otras personas queridas que ya había perdido. ¡Y qué te voy a contar que no sepas todavía! Este tipo de movidas hacen que te plantees muchas cosas sobre la vida, sobre tu propia vida.


Como es obvio, me he planteado muchas cuestiones y he conectado mucho con la esencia de mi ser. Es esa conexión la que me ha llevado a identificar ciertas cosas y a hacer firmes ciertas decisiones. Algunas las he mencionado en los primeros párrafos de este post. 


1. Cerrar ciertas redes.


-Factor de desconexión.


Hablo de haber cerrado Facebook e Instagram principalmente. Puedo decir que son las redes que más usaba a diario. Y, como es natural, conforme pasa el tiempo lo más probable es que llegues a más gente.


Yo iba llegando a más gente o ellos llegaban a mí.  Pero, en lugar de sentirme conectada, empezaba a sentirme más desconectada de la mayoría de las veces.


Me resultó curioso notarlo, porque mis perfiles en ambas redes ni siquiera superaban las 400 personas en total. La única cuenta que he conservado de mis principales redes (por ahora) es la de Twitter. Ya diré porqué. Aunque me da que también la acabaré cerrando.


-Factor tiempo.


Yo no era de publicar siempre en las redes que he cerrado. No obstante, entre que entraba y publicaba un par de cositas o me actualizaba sobre lo que compartían ciertas cuentas, terminaba flipando al mirar el tiempo que me había tomado hacer ese par de cosillas.


Facebook e Instagram, pese a no darles un uso muy personal, eran grandes ladronas de mi tiempo. Una de las primeras preguntas que me hice en mi retiro espiritual fue:


"Estefanía, ¿en qué cosas y personas estás invirtiendo tu tiempo?"

Yo solo tengo una vida y el tiempo es limitado. Quiero asegurarme de invertirlo en cosas y personas que me nutren y hacen mejor mi vida.


-Factor recompensa.


Como es evidente, el tiempo invertido en esas redes no resultaría un inconveniente para mí si a cambio la recompensa lo valiera. A mí el factor humano me importa mucho en todo lo que hago. Pero, como he dicho antes, ya me sentía más desconectada que conectada con las personas. 


Por otro lado, yo tengo un grado de empatía que a veces resultaba problemático en esas redes. No sé cómo, pero acababa expuesta a contenido que me afectaba mucho el estado de ánimo para mal:


Cuestiones que no dependen de mí para mejorar, pero que me bajaban mucho la energía igualmente. O información tergiversada invadiendo y bombardeando mi cabeza.


Intenté hacer filtros, tener muy en cuenta los perfiles que seguía y todo eso. Pero ni así servía.


Ya que estamos, por razones parecidas dejé de ver las noticias (casi diría la tele tradicional). Lo que recibía anímicamente no era suficiente recompensa. 


Otra cuestión que me planteé seriamente fue si de alguna manera mis cuentas (sobre todo la de Instagram) causaban ese efecto en otras personas.


Quien llega a mi blog, me lee y se suscribe para saber más, entra y lee normalmente porque quiere. Viene por una razón. En muchas redes la dinámica es un poco diferente. O muy diferente.


Vale, Estefanía, pero has dejado Twitter. Bueno, en Twitter básicamente he estado publicando más frases que me dicen algo que otra cosa. Como es la que se ha quedado, quiero que se convierta en una mezcla del retweet de mi blog y esas frases que me resultan significativas. Pero si veo que he de hacerlo, también la cerraré.


A nivel de proyectos, se suele decir que las redes son un buen sitio para exponer lo que haces y todas las ventajas que profesionalmente podemos pensar. Si no estás no existes. Yo misma lo he dicho muchas veces, pero me he preguntado también cómo quiero existir.


Ahora bien,  a nivel personal, puede ser que empezara a crecer cuantitativamente. Pero ese crecimiento empezaba a ser menos cualitativo y poco conectado con quien yo soy en esencia. Entre gente que me seguía por las razones equivocadas y gente que "me apoyaba" de la manera equivocada. No era ni es el plan.


2. El blog, Voces en Vela.


En Voces en Vela también he decidido hacer pequeños cambios. Por lo menos, he llegado a concluir que abrir este blog es una de las mejores decisiones que he tomado. Aquí me siento muy yo. Y sé que quien me sigue en el blog o me lee solo puede tener una buena razón para hacerlo.


Casi siempre estoy hablando de mi parecer sobre las cosas y la vida, de lo que pienso y siento. Yo, con toda la complejidad de mi ser. No son movidas que puedan interesar a cualquier tipo de persona. Esta posibilidad de ser yo, de seguir conectada con mi esencia pero, sobre todo, seguir conectada contigo que de vez en cuando pasas y me lees, es la que me ha llevado a cambiar cosas en el blog.


-La primera decisión.


Lo primero ha sido la opción de deshabilitar los comentarios. Esto puede parecer paradójico cuando digo que pretendo conectar más con las personas. De hecho, habrá quien lo vea como quitar voz a los lectores, habrá quien lo tome como un acto egoísta, en fin, de todo habrá.


Pero mi intención está muy lejos de todo eso. Estoy en un momento en que la salud y cada uno de los proyectos en los que me meto requieren que gestione el tiempo de la manera más eficiente posible.


Esto me lleva a decirte que no se trata de un cierre de la comunicación. Si un día lees aquí algo que te gusta mucho o con lo que discrepas mucho, puedes MANDARME UN CORREO AQUÍ y decirme cosas.


Puedes escribirme sobre varios posts que hayas leído o sobre cuestiones que te hayas planteado en referencia a lo que he escrito o lo que creas interesante.


Puedes recomendar. 


A través de los comentarios a veces recibía recomendaciones de obras. Si me quieres recomendar un libro o algo interesante, toma la libertad de hacerlo siempre.


Pues eso, si te apetece puedes sugerir y recomendarme cosas por email. Mandar un correo lleva un proceso un poco más largo, quizás, lo sé, pero también estoy segura de que quien se tome la molestia de enviar uno, no solo lo hará por algo esencial para sí o para mí, además, el correo, para nuestro contexto, es una forma de contacto que conecta mucho más.


Y ya que estamos, si te has suscrito a mi newsletter, te comento que puedes contestar al correo que mando cada mes si te apetece comentar algo al respecto. Vamos, que dejo el email como vía de comunicación principal.


Los otros cambios.


El segundo cambio del blog tiene que ver con los balances mensuales. Intentaré que sean más cualitativos y que faciliten acceso a todos posts mensuales. O de plano ya no publicarlos. Iré viendo. Es posible que sean más cortos. Los comentarios referentes a lo cuantitativo y cualitativo los haré en los balances anuales. 


El último cambio del blog se relaciona con la dinámica y frecuencia de publicaciones. Publicaré solo cuando sienta que quiero hacerlo, sin seguir un ritmo marcado. Aunque intentaré que haya algo cada semana.


No siempre publicaré los mismos días. Si no encuentras un post el lunes o viernes, seguro que lo hallarás otro día de la semana.



Por otra parte, si me escribes por correo y no recibes una contestación rápida, no te desesperes. Siempre contesto en cuanto accedo al mensaje y puedo. Siempre contesto si el correo lo requiere. Si pasan 15 días y no recibes una respuesta, puedes reenviar el correo, a veces se pueden perder por algún fallo técnico.


Seguiré leyendo a personas y blogs con los que conecto. En cualquier caso, ya estaba suscrita a todos los que me interesan para no perderme cosas. Aunque no siempre comente, casi siempre leo a quienes comparten cosas que me resultan interesantes.


¿Cómo estoy ahora?


A quien le pudiera interesar, me siento mucho mejor. He conectado mucho más después de desconectarme. Ha sido algo muy llamativo. Las cosas ya no se limitaron al like.


En general, puedo decir que me siento muy afortunada. He visto que normalmente cuando la vida se me hace bola, resulta que hay siempre alguna persona que me tiende su mano. Y no siempre es alguien que ya conocía.


Cuando digo que intento ser mejor persona cada día y muchas de esas cursiladas que suelto por aquí a veces, suele ser por ese tipo de cosas y personas. Muy poca gente suele tratarme mal y a menudo recibo el favor de los extraños, puestos a ser honestos. Me siento muy agradecida por ello. Muy agradecida por todo, a pesar de que no están siendo los mejores momentos.


¿Volveré algún día a esas redes? ¿Volverán a ser como antes las cosas en este blog? Pues no lo sé. Por ahora esto es lo que necesito. Y, a todo esto, espero que las cosas estén bien en tu lado del mundo.

No doy por hecho que me leas, así que gracias.

🌹Lees Voces en Vela🌹

0 comentarios